martes, 4 de abril de 2017

LA RUTA DE LAS FORTALEZAS, MI ÚLTIMA MUESCA



Y por fin, tras dieciocho meses,pude entrar a la meta de una carrera de mas de cincuenta kilómetros.

VIII RUTA DE LAS FORTALEZAS

Solo una vez intenté correrla, la edición de la Ultra y no me cogieron, por lo que viendo el recorrido, tampoco me llamaba la atención hacer la "corta", a día de hoy, tampoco se si repetiré, aunque el final me encantó,alguno tenía que llevar la contraria.

Salimos puntuales después del himno y dos pequeños discursos, el primero con alguien, no se si concejala, consejera o que cargo ocupaba, pero demostró muy poca vista, dirigiéndose a los corredores y corredoras con un "cartageneros y cartageneras" por lo que no me di por aludido en el saludo, después el militar nos dedicó unas palabras a todos los participantes. La salida es a full, con la sorpresa que varios kilómetros después, seguía adelantando a gente andando, no se donde estarían colocados. Llegando a un parque, la mayoría se mete por el medio, dejando la calle para los tontos como yo,que respetamos la señalización, volviendo a adelantar a los que ya había dejado atrás, detalles sin importancia, pero que a un anti-recortador, le llama la atención. Primer avituallamiento después de pasar el castillo de los moros, del que tomo agua y veo servicios portátiles,gran detalle del que debe aprender Ronda. Saludo a mi paisano Pepe y hacemos la primera subida por Cala Cortina hacia el castillo de San Julián, donde en una curva, veo por detrás a mis compañeros macedonios, me podía haber ahorrado el calentón inicial. Espero y ya con ellos iniciamos el giro por el monte para....estar parados mas de media hora porque la gente vuelve a hacer las cosas mal, adelantando por derecha, por izquierda, fuera de senda,incluso alguna piedra de grandes dimensiones cae,con el peligro consiguiente.Me quedo solo con Fernando y sigo con él toda la subida, aunque en la bajada se me va. Sigo hasta El Calvario, alternando con corredores que ya vería durante casi toda la jornada, como David de La vara Trail.
Llevo 13 kms en dos horas (parón incluido) la subida a ritmo y sin apenas parar, sellando por primera vez el pasaporte; aprovecho la bajada suave y sin volverme loco para tomar sales por primera vez y un trozo de barrita de Energy fig que pude comprar a muy buen precio en la feria el día anterior.Sumo kilómetros, pero no como yo quería, me notaba acelerado.
Dirección a la Sierra Gorda y quizá por conocerlo, mejoro mis prestaciones, pasando por sitios y lugares que conozco de oidas, pero no por cosas positivas, al contrario. Es el recorrido de trail, típico, con sus sendas y sus piedras, así hasta empezar la subida hacia la Batería de la Sierra Gorda, por un tramo conocido, que viéndolo ahora, creo que habría evitado que en la Vistalegre Trail nos cruzásemos, pero esta es otra carrera y tras un pequeño tapón, llego arriba, bebo cerveza de la voluntaria que me sella el pasaporte , cuestión de sales, meo u orino y para abajo. Son mis mejores sensaciones de toda la jornada, donde los asfalteros ven piedras, yo corro y bajo fuerte hasta el avituallamiento que recuerdo como si fuera ayer de la Vistalegre Trail. No veo cocacola,la hecho de menos en carrera y mas con mis problemas. De ahí a Cartagena por una senda que se une al tramo una vez mas, de la Vistalegre Trail y aprovecho para llamar a casa, voy genial, cuelgo, sigo corriendo y zas, me entran ganas de vomitar, no echo nada, pero incluso me mareo un poquito, me cabreo,joder, iba con unas sensaciones superbuenas, incluso sorprendido de llevar casi treinta kilómetros en apenas cuatro horas y media (con la media hora del tapón).
La lógica dice que quedan 24 kms y otras tres o cuatro horas, la mía dice que ya he corrido bastante y me lo tomo como un entreno. Me como un donuts tras la imposibilidad de comer el sandwich que había, solo me como el interior de uno y un zumo. Según el rutómetro es el km 29 y viene el trozo mas espectacular, recorriendo la ciudad, entre sus calles milenarias, rodeados de gente y de niños que te chocan las manos con esa sonrisa pícara, subiendo al Parque Torres corriendo a ratos y disfrutando del tramo por la ciudad y de una cerveza en Kampamento base, para mí, un acierto, poner la ciudad a tu disposición, por un día eres el protagonista, con los turistas haciendo fotos a la ciudad y a los corredores, un lujo.
Y de lo mas bonito, a lo mas feo,el tramo de rambla y el Arsenal, hasta Bazán, donde un barco impresionante mostraba su estructura que seguramente habrá dado trabajo a mas de uno de los participantes de esta Ruta.



Es el preludio a las subidas de Fajardo y Galeras, mirabas a lo lejos al escuchar a los conocedores del terreno y te echabas a temblar, muchos kilómetros de subida, aunque suave y por terreno bastante favorable, aunque cuando te acostumbras a ir con un grupo, aunque no sea el tuyo, te cuesta adelantar,al final lo hago antes de llegar a Fajardo y acelero. Tramo de bajada, pero esta vez no corro, busco un sitio y no encuentro para aliviarme, solo he meado una vez y eso es síntoma de deshidratación, pero espero una ocasión mas favorable. Cruce de carretera y subida a Galeras, ahora sí, me cruzo con compañeros a los que siempre he esperado en meta, pero para eso hay que entrenar y yo no lo esto haciendo, aprovecho para animar y coger ritmo, no estoy cansado, no noto ningún dolor, he tomado sales y he comido, poco, pero he comido, ahora hace falta que la cabeza no se venga abajo. Cartel del km 40, primera vez este año que voy a superar el maratón, lo tengo a tiro, pero hay que subir otro km y medio con su bajada correspondiente. Por fin arriba, bien, nada de las penosas sensaciones del infern, intento comer un plátano,imposible, me suben arcadas y lo dejo, me obligo a beber y por fin, puedo miccionar, no lo hago en los portátiles, lo dejo para las mujeres que lo tienen peor.
Hay buen ambiente, pero la bajada hay que aprovecharla y me lanzo, primero se me cae el bidón, para y agáchate, después el postureo, me piden hacer una foto en el 40, les faltan tres kms para volver a pasar por ahí y no me puedo negar. Bajo bien, ahora soy yo el que saluda, cruzándome con multitud de amigos, saludo a Mar que no la había visto el día anterior e iba con un grupazo de amigos, todos juntos desde el principio (Ramón, Chari, Gloria, Lidia y mi presi) les animo y nos deseamos fuerza.
Solo se oye una palabra a mi alrededor, Atalaya, Atalaya, Vídeo de Ramón, Atalaya, miro el perfil y se que hay una subida anterior, que Ilde me dice que no la tenga en cuenta (ya le pillaré), noto el tibial por primera vez, en el momento que la inclinación ha superado lo normal. Me tomo una gominola de cafeina y me acelero, bueno, el corazón, es imposible que haga efecto tan pronto, no se como explicarlo. Hace calor, hasta ahora soportable, pero son las cuatro de la tarde o por ahí y es normal, también tengo hambre. Miro a mi derecha y veo arriba el Castillo de La Atalaya, pero no veo por donde se sube,a priori no me da miedo, aunque habrá que ver hasta donde se baja y noto que lo estamos haciendo.
Una pinada con gente sentada, es el preludio de lo que nos espera, las fuerzas van justas, las caras empiezan a estar desencajadas, es la hora de demostrar quien soy y animo a los que puedo, bien o mal, me van haciendo caso y todos suben, paran, a la sombra, no al sol, poco a poco, metro a metro, los árboles desaparecen, se ve el final, o no, no conozco el sitio, pero veo a alguien conocido, Ángel y Antonella están allí, en lo alto, animando, que importante, me desvío y los saludo, después sigo hasta arriba y doy la vuelta al castillo, Atalaya vencida.
Veo la bajada y me emociono, me encanta, aunque miro mis pies y veo mis zapatillas de asfalto, hasta entonces me han venido bien, ahora no tanto, se escurren y hay que tener cuidado, a pesar de eso, me lanzo en cuanto tengo ocasión y llego al km. 50, último avituallamiento y primer vaso de isotónica de la carrera, no entra mal.
Me pongo a correr y me cruzo con los que ya han terminado, Alejandro, Óscar y ya hasta el final, con Victhor, que pasó un pequeño mal rato y su amigo, con los que hago los últimos kilómetros andando, cediendo el paso en meta a los dos, que iban con sus hij@s y terminando mi primera Ruta, sin sufrir, con la sensación de que he perdido dos horas en algún punto de la carrera y que por fin, después de casi año y medio, vuelvo a entrar en meta de una carrera de mas de cincuenta kilómetros y eso, para mí, sicológicamente, es muy importante.
Sello por última vez y por fin, después de tener cinco medallas concedidas por mi trabajo, por primera vez, un Capitán me la pone, he esperado casi 33 años de mili.
Voy con mis compañeros SR, saludando por el camino a innumerables amigos y duchándome con agua fresquita, pero sin tener los habituales tirones y rampas de tantas y tantas veces, para sufrir, llegarán otras, esta era para terminar, esta era para mí, me la merecía por cabezón y claro, con el cariño que recibo en Cartagena, no podía fallar.

No se si repetiré, me ha gustado, pero tampoco es lo que me esperaba,quizá era mucha la expectativa creada. Muchos geles por el suelo, los guarros se notan mas en carreras de este tipo y eso que había avituallamientos de sobra para que esto no tenga que pasar.Me encantó el recorrido, menos la rambla, pero para ir de A a B, hay que ir por algún sitio. Pero lo que sería la leche, sería este recorrido y el Roldán de propina, Maratón y media de montaña cartagenera, ahí os quiero ver.

miércoles, 1 de febrero de 2017

IV MARATÓN DE MURCIA, BARRIENDO LA CIUDAD


Cuarta edición de la Maratón de Murcia y tercera que vez que hago de globo/práctico/liebre o escoba, la próxima tocará correr, si hay una próxima.
Es difícil contar la carrera cuando eres el cierre, pero intentaré contar lo que vi, viví y sentí, como si fuese un corredor mas de los que allí estaban.
La salida se retrasa, empiezan los nervios de unos y mientras, otros aprovechan para ponerse al día de sus vidas, la diferencia entre corredor y runner es palpable, el corredor espera, el runner se impacienta, yo a lo mio, saludando y dando explicaciones con mi bandera de 5 horas, por lo que opto por quitarla y Santiago me pone el folio con la palabra escoba pegado. No solo salgo el último como es mi trabajo, además me entretengo en ir saludando a los amigos que jalonan la Gran Vía,algunos como espectadores y otros esperando la salida de la suya. Antes salen los patinadores a hacer media maratón, pero poco puedo hablar de su prueba.
Cuando uno lleva cierto tiempo en esto, conoce a la gente y ya desde el principio visualizo a los que serán mis compañeros de carrera, pero no esperaba que tan pronto tuviese que andar, Santiago Hitos sufre un pinchazo en el gemelo y ya desde el principio coge una marcha rápida, pero sin correr. Y me traslado a mis retos solidarios, con el Sombrilla andando y yo corriendo para no perder el ritmo, pero no esperaba que fuese tan pronto. Por suerte el recorrido te hace coincidir con otros corredores e ir saludando y animando su paso, además de poder parar a saludar a los amigos que están viendo la prueba, hablar con la gente de los avituallamientos y compartir charla con la Policía Local y los ciclistas y patinadores que llevaban la vaselina y los antiinflamatorios. No me aburro, con Santiago y Paco vamos hablando de carreras, pero la cosa se empieza a complicar,correr a ritmo de ocho minutos el km,no es fácil ni para mi. Por suerte, la segunda vuelta estamos mas cerca del grupo de los supermaratonianos y con ellos siempre hay un saludo, una palabra, un gesto (Napolitano, Milk, Caballer,Donna Richards, Rafa) además de mis amigos Nacho, Dolera y Moisés.
Avituallamientos bastante completos y como iba despacio,pude beber y tomar lo que quise, excepto en el de los Simplemente Runners , si tomo una cerveza, no sigo, a pesar de estar mi mujer,mi hija y mis amigos y compañeros de grupo en él.
En ese tramo de Juan Carlos I,los quince primeros clasificados nos adelantan, por lo que podemos animar y saludar a los primeros desde un sitio de privilegio.
Pasamos la mitad de la prueba en 02:45mas o menos, esto va para largo.
Lo mejor, vas descontando, ya no sumas, vas restando recorrido y al ser dos vueltas iguales,sabes lo que viene, las largas rectas que tanto agradece el corredor y odias cuando no vas bien.
A partir del kilómetro 32 todo cambia, hemos pasado la subida al puente de Ronda Sur y nos dirigimos al centro de la ciudad, llevamos cuatro motos de policía y un coche detrás, sin pegas hasta que al llegar al rio,nos desvían unos metros del recorrido, han cortado por donde se iba y nos toca variar, Paco no, Paco sigue por donde tenía que ir y tiene unas palabras con el PL , pero este se rie y pasa,se olvida de los 30 euros hora que va a ganar hoy. Por suerte, los que van con nosotros, tienen otro talante y vamos hablando y riendo, cortando las calles cuando corresponde y trabajando como grandes profesionales.


Bajamos Gran Vía y de ahí hacia  Plaza circular, donde Paco García me pone una silla para sentarme y Juan Carlos I, donde nos encontramos otra vez con el grupo de antes que van camino  del km 39. Decido andar y cuando cogen unos metros, correr, llevo mas de cinco horas con un trote que hace que los cuádriceps empiecen a arder y correr mas rápido, si puedo. 40, 41, la Gran Vía y los que marchan a casa nos despiden, huele a meta,los PLs se paran en el giro hacia la catedral y al hacerlo, se ve la imponente Catedral de Murcia,y la alfombra verde en el suelo. Es el momento de Santiago y Paco, me piden que entre con ellos, pero no, es su carrera, yo soy el cierre y no es mi momento, así que 05;47:00 después, entro en meta, mi primer maratón de asfalto con 50 años, mi maratón de asfalto número 18 terminado de 20 en los que estuve en la salida.
 El 26 de junio me lesioné, volviendo a correr a finales de diciembre por primera vez, hoy una nueva medalla cuelga en mi cuello. Gracias a todos.
Felicitar a todos los debutantes que lo han conseguido y a los que no, el solo hecho de intentarlo demuestra de que pasta estáis hechos



Tenía aquí preparado un montón de quejas, pero paso, solo siento impotencia de ver que seguimos siendo unos guarros, que damos pie a que nos denieguen correr por nuestro comportamiento, en una carrera urbana, hay las suficientes papeleras para no llenar la calzada con nuestros residuos, pero esa batalla, está perdida.












martes, 24 de enero de 2017

I PRUEBA DE LA LIGA CXM CREVILLENT


Ya estamos otra vez en marcha y espero que esta si, sea la definitiva. Después de la I Vistalegre Trail, había que seguir aumentando desnivel y me fui a entrenar el domingo pasado por una zona que no conocía, la Sierra de Orihuela por La Aparecida, haciendo un entreno de unos 800 metros positivos, que era el verdadero objetivo de la salida,acumular. Buena compañía de Los Macedonios que tuvieron que ir esperándome todo el tiempo, saliendo al final casi dos horas y media.
Con las agujetas durante un par de días y solo correr algo en el gimnasio, con elíptica,. bicicleta, remo y demás aparatos, lo que hace que no pare y vaya sintiendo cada vez mas fuerza en las piernas y sobre todo en la cabeza, tan importante estos primeros meses después de la lesión.
Y para allá que me lancé, viendo y estudiando el perfil, aunque por mucho que miraba, no veía en el reglamento el tiempo de corte, el que ahora mismo es mi principal problema, aunque en las dos carreras que he hecho, no lo haya tenido.
Carrera sencilla, todo para arriba los nueve primeros kilómetros y todo para abajo los otros once, pero si fuese sencillo, no sería montaña.
Infinitos saludos en la salida y mas con lo poco que me prodigo últimamente, pero lo que no cambia es la salida y lo hago atrás, para controlar al escoba.
La salida por asfalto y de algo mas de un kilómetro, aunque pronto empiezan las primeras cuestas, dudo de si empezar a andar o no, pero como no anda nadie, sigo corriendo, hasta que el cambio de terreno hace que empiece lo bueno y el terreno con las lluvias es muy bueno para correr, aprovechando para coger ritmo y regular la respiración. Pasada por la ermita donde está Toni esperando y  haciendo fotos, junto con otro de los grandes de este deporte, Jesús Jurado,aunque poco a poco se van despegando y me quedo atrás con unas cuantas mujeres y el escoba (Juanito) con Chuchi, a trescientos metros. Me cuesta respirar y prefiero ir poco a poco, parando a andar unos metros y corriendo hasta que me subían las pulsaciones, momento en el que aflojaba; llega el primer avituallamiento y allí está Pascual al que la rodilla le ha jugado una mala pasada,un poco antes fue Roberto el que se dejaba caer y también lo tuvo que dejar. Bebo un vaso de agua y cogemos la subida hacia la Cova del catalá que en la Ultra de Crevillente fue donde estuve haciendo fotos a los primeros, pero en sentido ascendente, allí está Germán ya que es el punto de separación de la junior y la larga. Voy a ritmo y en la bajada voy bien, me siento con ganas y las zapatillas agarran muy bien, pero en la bajada,el tráfico hace que prefiera esperar y no presionar a quien baja con mas precaución,aunque al final me lanzo, encontrándome con Sonia Weber con la que comparto subida y algún comentario sobre las cosas que empiezan a pasar en montaña (algún gel por el suelo y no apartarse).
Es la primea vez que subo por esta parte, por la Tanca del Runar y tengo que decir que es mas duro que por los demás sitios, o eso me parece a mí, pero mis cuentas salen y tenía previsto subir en dos horas, tardando un pelín menos, 1:48. Al llegar arriba hace mucho frio y aire, por lo que bebo un vaso de coca cola y me lanzo aprovechando un pino para aliviarme (no era el pino del alivio) y dejar la compañía de Sonia, cogiendo ritmo y de ir el último,paso a adelantar a algunos compañeros, y lo que cuesta dejar pasar, en fin, cogiendo un buen ritmo o eso creo, pero como no llevo reloj de corredor, todo es relativo. Terreno conocido de la bajada nocturna y vuelvo a oir gente,adelantando a otros tres corredores antes del tramo de subida de la Colla Colorá, que he de reconocer que se me hace largo,no lo esperaba así. A partir de la bajada de la Colla y hasta el avituallamiento del Pouet de la Mel en el Km 15, voy solo, sabiendo que detrás viene gente, pero sin ninguna referencia por delante que me hubiese ayudado seguro y mas tras ver hoy la clasificación, pero la soledad y un par de sustos me hacen ser prudente.
Y aquí empiezo algo nuevo,algo que hace tiempo no notaba, dos pinchazos en los talones, vuelvo a tener ampollas,la confianza me ha hecho descuidado y no me había puesto nada, pero aunque molesta,al ser terreno blando, es soportable.
Por fin el avituallamiento y gente, siendo una chica del club de puzol la que me encuentro, con la que coincidí durante la subida, pero que se me fue en el último tramo de La Vella y mi parada técnica. La adelanto y me las prometo muy felices con lo que me falta, pero un giro inesperado y una subida corta, dura, de las que normalmente ni te enteras, pero sufrí, adelantándome de nuevo mi compañera, aunque en la bajada me volví a ir, por lo que veo no se me ha olvidado bajar.
De aquí a Els Pontets y de allí por la rambla hacia Crevillent, son muchos años corriendo por aquí y es la primera vez que la veo con tanta agua, pero a estas alturas me da igual mojarme, no así a mis compañeros de viaje, por lo que aflojo el ritmo hasta que puedo adelantar y ya junto con otro corredor por delante enfilo camino de la meta, con una sonrisilla y el objetivo de bajar de 3:30, no por nada, si no por ver la entrega de trofeos que creía que no vería, Llego a la meta entre los saludos de los que ya han acabado (casi todos) y con Jaime nombrándome una vez mas en una carrera de montaña y que dure.
Al final 03:25  con un tiempo de 01:48 en los nueve primeros y 01:37 en los doce últimos, aunque viendo al primero, me ha sacado menos en la bajada que en la subida, por lo que me doy con un canto en los dientes.

Y se acabó la montaña con dorsal hasta el Infern Trail, a ver si sigo con la progresión, aunque estoy contento, ya no pienso en lo mal que voy, si no, en lo feliz que estoy de poder seguir corriendo y es que tantos meses fuera, han sido muy duros.




martes, 10 de enero de 2017

I VISTALEGRE TRAIL SIERRA GORDA

Seis meses después de la GTP, volvemos al trail, tras estrenarme en los 11 kms de Aspe antes de finalizar el año, quise probar mi rodilla y está carrera podía ser la prueba perfecta.
Salgo atrás, tan atrás que algunos  pensaron que era el escoba, en compañía de los Macedonios Richi y Nacho, además de Pedro Escudero,con el que no coincidía desde tiempos pretéritos. Nada mas salir y a pesar del aviso de Ilde, tenemos que parar en la primera cuesta, hay que ajustar a todos los corredores por la senda. Hace buena temperatura, corriendo en manga corta y un chaleco, renunciando a los manguitos, eso sí, con mis guantes montañeros,afortunadamente. Entre risas y saludos, Roberto y señora,Juanfra, la Canija, voy cogiendo posiciones,adelantando y viendo que los de alrededor se están iniciando y les costaba bajar con fluidez, aprovechando para adelantar posiciones, aunque un pequeño tapón, me separa de mis compañeros de viaje, a los que vería después, a mí no se me deja tan fácil. Correr sin gps tiene sus ventajas, he disfrutado cuando he ido bien y sus desventajas, no tener referencias de kms cuando vas mal. Los cinco primeros kilómetros son varias pequeñas subidas y bajadas en fila india y que antes de volver al pueblo, me permiten adelantar a varios compañeros, las bajadas todavía las controlo y creo que de los que íbamos en esa zona,era el que mejor bajaba, pudiendo disfrutar. Nueva revuelta y subida hacia la muerte, bueno, allí estaba, yo la vi, no fue un espejismo, terminando en el avituallamiento previo a la subida a la Sierra Gorda, lugar que se hará conocido por ser parte del recorrido de  la Ruta de las Fortalezas de Cartagena. En el avituallamiento puedo saludar a uno de los grandes, Jesús Laborda y bebo un vaso de agua, lo primero en condiciones desde la cena, ya que mi desayuno consistió en un café solo y un plato de magra, sin comentarios.
Unos centenares de metros y se inicia la subida, por pista, aunque con mucha piedra, no voy cómodo y ando mas de la cuenta, en circunstancias normales, se puede correr entera, pero me conformo con trotar algunos tramos, llegando a la mitad y punto donde nos cruzábamos con los que ya volvían, viendo corredores con los que me codeaba hace años y que están a años luz de mi en estos momentos, pero pudiendo aprovechar para ir saludando por el camino, yendo mas pendiente a veces de saludar que de correr,aunque troto en algunos tramos. Ester, Fernando Torreblanca, Antonio Vera, Óscar, con el que me abrazo en plena carrera, Juande, David,Paskui, Martín,los hermanos del Pozo, Ramón Garrido grabando y muchos que no pude reconocer por coincidir en curvas, pero que me nombraban, por lo tanto,amigos seguro.
No veo el final, pero me gusta que lo que queda es para abajo después, poca gente por detrás y ya me voy cruzando con los que salí al principio, señal de que no debe faltar mucho, Nacho, Richi, Juanfra, Pedro, Tamara y su churri, etc. Cuando ya veo la batería del final oigo mi nombre, estando Román , uno de los organizadores,animando al personal, pudiendo saludarle; doy la vuelta, control y para abajo, ha sido 1:23 en hacer 9 kms, con prácticamente todo el desnivel.
Y cuando se supone que debo empezar a carburar, noto que no voy, bajo por inercia, a buen ritmo, pero sin disfrutar, preguntando a cada momento cuanto falta y echando cuentas de lo que tardaría,pienso en el vaticinio que me habían hecho de tardar dos horas y media y no se si reir o llorar, pensar que con mas desnivel he hecho 1,50 en esa distancia y hoy me voy a ir cuarenta minutos mas lejos. Por suerte, muchos conocidos con las fotos y animando,Jose Pablo, J.David y los kms que no pasan, con ganas de terminar, pero con la satisfacción de que no me duele, por primera vez en años no siento dolor, solo la falta de kilómetros y el exceso de peso y eso todos sabemos como se arregla. Empiezo a relajarme y disfrutar del paisaje, viendo la meta, aunque una vuelta nos aleja de ella, llegando a un lugar mágico para mi y que me trasladó seis años atrás, la misma subida que hice en el I Cross de la Policia Local de Cartagena y que me supuso un podium especial, dudando algunos de que me correspondiera por no creer que pesaba mas de 85 kilos, como cambia el cuento.
Y la muerte que me persigue y me llama, desde lo alto, no se si reir o llorar de nuevo, aunque lo que casi hago es vomitar, el viernes estuve vomitando toda la tarde y el esfuerzo me pasa factura, por suerte en la bajada están los macedonios esperándome, acompañando mi triste estampa por el último kilómetro, renunciando a correr la última subida a pesar de los fotógrafos y los ánimos, pero no podía mas, di todo lo que pude y a pesar de eso, tardé 02:17:53 el 267 de 314 entrados en meta y contento de volver al terreno que tanto me da y que espero pronto recorrer disfrutando y no sufriendo, el primer paso está dado y creo que la lesión ha tocado a su fin, he vuelto, espero que para quedarme.
Felicitar a la organización, perfecta, con un buen post a base de michirones de los que dio cuenta mi querida Dulcinea, mi cuerpo no podía comer,era el de las grandes ocasiones, la diferencia,solo fueron 16 kms y 500 positivos.
Dar las gracias a todos por vuestras muestras de cariño, me siento especial en Cartagena aunque no pueda correr lo que quisiera por allí y espero acudir a una segunda edición de esta carrera, además prometo dar mas guerra, algunos a no me volveréis a ver en carrera, lo juro por snoopi.
Se me olvidaba, felicitar también al jefe de ventas del Corte Inglés por su podium (Ico).

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jueves, 5 de enero de 2017

MI PRIMERA CARRERA

Sin pensarlo, sin apenas conocer nada de este mundo, al ver un anuncio por Internet, decidió apuntarse a la media maratón de su ciudad. Hasta ese día, ni sabía que existía, aunque llevaba cerca de cuarenta ediciones en marcha. Leyó el reglamento y ese día se enteró de que para correr se usaba chip, si no lo tenías en propiedad, pagabas algo mas, miró hacia su perra y dijo, pronto seremos iguales y sabré lo que te dolió, también me pondré chip. Era el uno de marzo de dos mil nueve y la carrera la "Media Maratón de Elche".
Una tienda de deportes fue el lugar elegido para hacer la inscripción, lo de la pasarela de internet y esas cosas, todavía no eran habituales y además estaba cerca de su casa; el primer paso estaba dado, ahora a esperar.
Fueron cuatro semanas de preparación, en una cinta en el gimnasio, con unas zapatillas normales y sin ninguna referencia, haciendo uso de un plan de entrenamiento de la revista runners de doce semanas, de las que quitó las ocho primeras.
Una salida el domingo anterior por una zona conocida, fue su única salida a la calle, además de ver que era diferente pisada, una ampolla hizo aparición tras los veinte kilómetros de prueba. El tiempo le pareció espectacular,con el tiempo se daría cuenta de que no estaba bien medido, pero sirvió de acicate y motivación.
Y llegó el sábado y la recogida de su primer dorsal, con su hoja de inscripción, su DNI y su cara de no saber que hacer, recogió su primera bolsa,su primera camiseta y sus primeros imperdibles, además de innumerable publicidad, como no tenía con qué comparar, todo le pareció bien. Vio como se saludaban unos y otros, con chandal de diversos equipos, con las excusas que le sonaban a chino, palabros mas que palabras, risas y apretones de manos, ningún conocido.
Como no sabía que es lo que tenía que cenar,hizo lo de siempre, lo de cualquier sábado, lo mismo que para el desayuno, no cambió un ápice su rutina. Dorsal colocado en su camiseta de estreno, regalo de su mujer y que serviría para iniciarse en el mundo de las carreras, serviría para sentir lo que otros muchos sintieron antes que él, serviría para empezar algo que en ese momento no significaba nada.
Puede ir andando y ver el ambiente, la policía, protección civil y una oleada de corredores, unos ya con ropa de faena y otros con la bolsa recién recogida; por fin alguien conocido y primeros consejos, es tu primera carrera, tranquilo y despacio, ya correrás.
Ropas de colores, tirantes en su mayoría,pantalones, pocas mallas, calcetines y medias de compresión, reflex y relojes, zapatillas de todas las marcas, pocas Puma como las suyas, de andar, no de correr, pero nadie se lo había dicho. Unos corredores con globos pasan a su lado, no sabe que hacer ni como funciona, se coloca en la salida y cada vez va mas hacia el final, perdona, ehh, otro que pasa delante, en fin, van con ropa de clubs, correrán mas, que salgan delante. Nota la tirita que se ha puesto en la ampolla, no sabe todavía como hacerlo.
La música eleva su tono,los corredores alzan sus manos al cielo, se oye una explosión...enciende su reloj casio, corre, para, otra vez corre y por fin pasa la salida, dos minutos después,inicia su primera carrera, todo es mirar hacia los lados, perdón, nunca ha corrido con gente y hay mucha en el Paseo de la estación, hasta que gira hacia Blasco Ibáñez y lo que ve le deja pasmado, una larga comitiva de corredores que ocupan toda la calle, extendiéndose hasta que se pierde la vista en un impresionante desfile.No ve los primeros kilómetros, tanta gente se lo impide, solo ve su reloj, cinco, diez y por primera vez un kilómetro, el cuatro, lleva veintitrés minutos, a una media de cinco cuarenta y cinco, lo que le dijo su consejero, pero se olvida que salió dos minutos después, esas cosas uno no las sabe, se aprenden con el tiempo. Puente del Bimilenario y un poquito después, su primer avituallamiento, no es capaz de coger agua,alguien le pasa una botella y bebe un trago,por suerte el día amanece lluvioso y no hace calor, el día perfecto. Bajada de la rata y las piernas se van, empieza a ver huecos y corre mas cómodo, seis,siete, los kilómetros avanzan, pasa cerca de su casa y sube por Reina Victoria,la calle que mas ha recorrido, pero nunca se dio cuenta lo larga que era, giro hacia la cruz de los caídos y ahora donde?, kilómetro diez, juzgados, el raval y hacia el sixto marco, allí está el kilómetro doce y ve que lleva una hora exacta, dos kilómetros después, en el catorce, una hora diez, no vuelve a mirar el reloj, empieza la lluvia  y las piernas se van solas, adelantando corredores, animando cuando pasa y con una sensación de poder con todo, en ese momento sin embargo,la tirita le molesta y va jugando con el dedo para colocarla. Pasan los kilómetros y antes del nuevo paso por meta, escucha como llegan y nombran a los primeros, su primera crisis llega en el kilómetro dieciséis, aunque el ver entrar a meta a los corredores le entretiene durante un rato. Otra vez hacia Blasco Ibáñez, pero esta vez hay menos gente y la que hay está mas dispersa, algunos andando, en el suelo, estirando, no mira, solo quiere terminar,giro por Concepción Arenal, picando hacia abajo y le vuelve a dar ritmo a las piernas, Reina Victoria, Ayuntamiento y cuando cree que girará, se da cuenta de que no, sigue hacia adelante, en dirección a la Plaza de Benidorm y de ahí hacia arriba, hasta volver a Candalix y dirigirse a los últimos dos kilómetros. Esta vez es él el que se cruza con otros corredores, estos van por su primer paso y el oye a lo lejos al locutor, acelera por instinto y deja a un montón de corredores con la respiración entrecortada y esa cara crispada tan común, giro y la meta está próxima, ahora es a él al que adelantan, pero no es su guerra, está a punto de acabar su primera carrera y no sabe que hacer,levanta los brazos por instinto, ve que el crono marca 1:41 y sonríe mientras el agua corre por su cara y le persigue en su paso hasta el agua y el avituallamiento final, ha conseguido acabar su primera carrera, sin sufrir en exceso y con buenas sensaciones. Una fruta, una cerveza, cambio de ropa y su primera mirada a una clasificación, no se encuentra, hasta que ve que está mas arriba, su tiempo ha sido 01:39:40 en su primera carrera, en ese momento no le da importancia, con el tiempo sabrá que fue la carrera de su vida. La lluvia impide que disfrute de su primer postcarrera, las agujetas llegan de forma inmediata y no puede moverse, empieza a conocer la vida de un corredor, hoy siete años después, sigue en la brecha, con otras ilusiones y con otras metas.


Esta sería la crónica que nunca hice y que saben  los que me conocen, muchas cosas y sobre todo, muchos amigos he conocido y sigo teniendo esas ganas, aunque como la primera vez no tenga mariposas en el estómago, de seguir corriendo durante mucho tiempo.

martes, 13 de diciembre de 2016

LA TEORÍA DEL GORDO

Llevaba un año sin escribir el blog y me apetecía volver a él, empezando por una serie de tonterías, a falta de carreras, que espero volver a retomar pronto. 


La teoría del caos te dice que si una mariposa aletea en Melbourne, en Sevilla habrá un tsunami, bueno, a algo así.

Pero donde se está produciendo un verdadero tsunami es en esto del correr, desde la posible burbuja que ya empieza a desinflarse,a los cada vez mas expertos que viven del correr en las redes sociales y las teorías conspirativas cada vez mas frecuentes que alientan las mas diversas paranoias.

Para empezar deberíamos diferenciar dos tipos de corredores, los profesionales y los no profesionales, a partir de ahí, cada uno que se ponga en el grupo que quiera.  Cada vez mas No profesionales, se meten en el mundillo de los profesionales, ganando carreras y quitando dinero de las arcas del que se dedica al correr como profesión, que vive de las Becas si gana y se come una full, si no lo hace.
De los profesionales no voy a hablar, porque no conozco a ninguno, los que conozco y pudieran entrar en ese grupo, curran, por lo tanto, no viven de la profesión de correr, por lo tanto,no son profesionales.
Si uno sigue las redes sociales, cada vez ve mas expertos que critican, alaban, hablan, escuchan, opinan, de lo que hacen los demás; si eres organizador de carreras, defiendes a las organizaciones y criticas a los corredores,si eres corredor, criticas a las organizaciones y defiendes a los organizadores, así siempre.
Pero hoy no voy a hablar de los miles de expertos que me dicen lo que debo de comer, correr, vestir, fotografiar, posturear o no, pagar mas o menos según siempre su opinión y todo lo que vengo a denominar "SOY EL QUE MAS SABE EN ESTO DEL CORRER,HAZME CASO".

Hoy voy a hablar de mi teoría, de por qué cada vez hay mas experto frustrado en el mundillo de las carreras, empiezo con LA TEORÍA DEL FAUSTO, centrado especialmente en el mundo del Trail y del Ultratrail, ya que es donde me muevo últimamente

ROPA; Se critica la ropa que llevan los demás,que si lleva medias de compresión biónicas, reloj atmosférico, bastones de carbono, etc. La realidad es, nos da envidia, si dispusiésemos de dinero, también nos comprariamos esa mochila de última generación y todos los gadgets habidos y por haber, pero es mas fácil reirse del que lo lleva al ver la clasificación final,cuanto mas dinero, peor clasificación, pero nadie se fija que en la mayoría de los casos,siempre tienen a su mujer/marido en meta, siguiéndole por todos los puntos del recorrido.

FOTOS: Esta es otra de las críticas habituales hacia la mayoría de corredores; para hacer fotos voy de senderismo, pero luego tienes que suplicar fotos para contar tu experiencia, cuando los amantes del postureo lo van haciendo en tiempo real y se olvidan durante la semana de buscar instantáneas. Además, suelen disfrutar del paisaje.

ENTRENAMIENTOS y CARRERAS: Es que no entiendo que se apunten a una carrera sin entrenar, creyendo que todo el mundo dispone del mismo tiempo, cuantas veces, la carrera es la única forma de que puedas correr algo. Y además,el mundo de las carreras es individual y cada uno hace su carrera. Los que critican que en la montaña se anda, decirles que no es obligatorio, que se puede correr toda la prueba, incluso no es es obligatorio parar en los avituallamientos. Cuantos de estos, han venido al mundo Ultra  y han tenido que conformarse con las cortas o volverse al asfalto, reventados en el km 20.

Y por fin, lo principal, el verdadero motivo de la frustración de muchos corredores y ahí si que soy uno de los protagonistas. Constantemente se vende, cada vez mas entre los corredores y siempre en los expertos de los que hablo, que hay que estar delgado,hay que comer para correr, no correr para comer como hacemos algunos. Y claro, cuando estás subiendo una montaña, corriendo por las largas pistas y mirando tu esbelto cuerpo, esculpido por horas interminables de gimnasio y ves que un tio con una barriga del quince, que le has visto en el avituallamiento anterior bebiéndose una cerveza e incluso parado en algún bar del camino, te adelanta en el km. 70, tu mundo se viene abajo y ya no levantas cabeza o quizá, reconozcas que cada corredor es un mundo y que no somos quien para criticar al de al lado y mas sin conocer su vida y sus problemas. 

Hay que ser mas humilde, cada vez veo mas hooligans en el mundo de las carreras, mas expertos y esto es muy sencillo, CORRE Y DEJA CORRER.

Espero que nadie se tome en serio los posibles parecidos con el mundo real, es el aburrimiento de alguien que corría mucho y ahora solo lee, pero cualquier parecido con la realidad, es verdad, otra cosa es que opines diferente.

martes, 29 de diciembre de 2015

I LA VARA TRAIL, NOS DIERON LA VARA?

Tercer maratón de montaña en 21 días y tercer maratón que completo, sin mas y nada menos.
Con esto de las vacaciones navideñas y unas cuantas cosas relacionadas con la carrera, hacía que no tuviese claro el tema de escribir la crónica, pero es una carrera que se lo merece, mas que el autor.
La temporada en diciembre tenía la Falco trail y nada más, al final se unió el Desafío Lurbel y esta prueba, a la que fui por la amistad con uno de los organizadores y tengo que decir, que no me arrepiento.
MACEDONIOS POWER 
Vamos los seis macedonios a la prueba, un seis por ciento de los participantes de esta maratón somos de este grupo, un porcentaje alto. Iniciamos la carrera juntos, aunque pronto Pepe se va para delante, está fuerte el abuelo y no conviene seguirle. El resto va renqueante, con dos lesionados y uno agotado, por lo que se presume sufrimiento extremo, aunque si se puede llegar, se llegará.
La salida por la rambla indica lo que va a ser la prueba, nos quedamos atrás, aunque en las primeras rampas vamos un grupo numeroso alternando posiciones, junto a los Triscamontes de Elche y Superman, esas braguitas rojas sigo viéndolas en sueños.

Subimos la primera dificultad por un terreno favorable para coger velocidad aunque vayamos andando, son unos ocho kilómetros,mas el regalo de la salida, diez. Salva, Nacho y Richi por delante, Fernando y después yo, tengo claro que voy a ir a mi bola, aunque me quede solo, mi cuerpo no está para mucho y quiero ir jugando con el reloj, una vez mas. La Cima de las Balsicas es el primer punto alto del día, voy todo el rato con los bastones, pero no llevo los guantes, me los he dejado en la bolsa; el cortavientos empieza a sobrar y me lo quitaré en el avituallamiento cuando llegue, las polainas me fallan, me ha entrado una piedra en mis viejas JOMA, desgastadas y que espero se porten. Bebo agua y relleno el bidón que llevo vacÍo, siempre salgo con uno vacÍo, como un trozo de plátano que está negro. Unos selfies y bajada, se van todos, prefiero bajar a mi ritmo y no empezar a cebarme, son los minutos que hace que todas las carreras me quede atrás, no se si será bueno controlar tanto el esfuerzo, espero que nuevos objetivos, tengan en mí, nuevas formas de correr, como hacía antes, cuando no me preocupaba del tiempo y los cierres de control, corría y punto, hasta donde pudiese.
En la bajada se recupera lo perdido en la subida, no siempre es así en montaña, es una buena bajada para correr, el kilómetro mas rápido de la carrera lo hago en esta. Cruce y pista para arriba según me indican, vamos tres corredores juntos, y al mirar a la derecha veo a mi grupo y unos cuantos corredores mas, algo raro ha pasado, alguien se ha equivocado, eso hace que nos volvamos a unir en las primeras estribaciones del Pico del Buitre. Empiezo a ir mejor, ya he sudado y las piernas van cogiendo alegría, el tiempo es estupendo y la compañía también, empezamos a coincidir con los primeros senderistas, en realidad fue al salir del segundo avituallamiento. 
Empieza una zona complicada, mas desnivel y mas piedras, en realidad, empieza una carrera de montaña, hasta ese momento había sido trail. Nuevos amigos y zona de semi-escalada y eso que pregunté en la charla sobre el asunto, puedo subir bien y sirve para saludar a los amigos, es la zona que mas me gusta, por tercera vez subo a este Pico, por primera vez y gracias a estar Footer Trooter primero y los macedonios después, tengo foto en el Vértice geodésico. Fotos, vistas, saludo a los primeros corredores de la media que empiezan a pasar y para abajo. Tres horas quince, 18 kilómetros y la mitad del desnivel hecho, creo que en ochos horas estaré en meta.

EMPIEZA EL SUFRIMIENTO
Bajada espectacular...para llevar zapatillas, en mi caso, sufrimiento y control como puedo, me escurro muchas veces, pero de algo me tiene que servir la experiencia y bajo relativamente bien, por fin llega la pista y ya vamos Fernando y yo solos. aunque cerca de los demás. Un rato por ella y llegamos al avituallamiento que iba a romper los cánones de las carreras, pues los rompió, escaso escaso, con gelatina que será la base de mi alimento y sales que creo que me vinieron bien. Las caras empiezan a cambiar, solo vemos corredores de la media. Buena y peligrosa bajada a parir de ahí, nosotros pasamos a los senderistas, los de la media a nosotros y al final no coges ritmo nunca, cada vez que corres, te tienes que parar para dejar pasar y no siempre te viene bien.Lo positivo, ir saludando compañeros que han sido mas listos que tu y han hecho la corta, todos son ventajas, acabas antes, tienes avituallamiento en meta....
Llegamos al punto de separación de las dos pruebas, se acabó el problema.
No tengo molestias, voy relativamente bien y como un trozo de barrita sabor café aprovechando la subida, en principio, la penúltima. Hace calor, parece mentira que sea diciembre y la subida se hace dura,poco a poco el cansancio de mis otros dos maratones llega, por suerte llevo la mitad del recorrido, si me llega en el Buitre, hubiese seguido por donde la de 21?. 
Se me acelera el corazón y tengo que ir parando, me voy echando agua en la cara, de golpe me llega todo el cansancio, veo el final de la subida y respiro, procuro parar el menos tiempo posible, pero cuesta, hasta que por fin llego a la Cima del reventón, quedo tocado y espero para coger el tono.
En la bajada me caigo, en una zona limpia, me meto una hostia del quince, la mano, la rodilla y después en casa, la cadera, la espalda...me lleno de sangre, aunque el dolor dura poco, dura mas el de la cabeza, un tramo sencillo, me confio y zas. 
Llegamos al avituallamiento del que salen nacho y richi, mira, no vamos tan mal o nos están esperando, supongo que las dos cosas, a veces es sicológico todo. Miro el avi y me entran ganas de llorar, pues nada,mas gelatina para el cuerpo, está buena. 
Vemos la subida y no me cuadra, llevamos 27 kms, 25 de los de antes, la última subida está en el 34 nuevo, no es una subida, es un cortafuegos vertical, duro, donde Fernando empieza a sufrir, yo me voy por delante, no puedo pararme, el aire en la cara me hace ver que estamos arriba, a 1370 meros, esto no estaba en el mapa, aunque si que lo recordaba de la charla. Desde la cima hasta la pista, muchas piedras, de las que no me importan yendo bien, me recuerda a Benissa, pero no recuperas lo perdido. He hecho poco mas de 3 kilómetros en una hora, aunque según la organización nos dijo, el corte era en el 30 a las ocho horas, nosotros llevamos cinco y algo, no me cuadra.
Pista de las de correr y aprovechamos poco el terreno, soy yo el que va mal, troto a ratos, menos de lo que debería. Entramos en una finca y baja un coche de la Cruz Roja, me miran, saludan y siguen, menos mal que voy ensangrentado, ni preguntan. Pronto empieza el camino a complicarse, el terreno es incómodo, pero no tan malo como dijeron en la charla. El final de otro Ortega llega, la última subida se termina. Llevamos seis horas y 34 kilómetros, según mis cuentas en dos horas en meta.
Llegamos al quinto avituallamiento, kilómetro 36/34 y nos dice que el que no pase en ocho horas, se tendrá que bajar con él, es aquí el corte, no en el 30, en ese momento creo que me doy cuenta que vamos a estar muy cerca de los 46 kilómetros. Somos los dos últimos corredores en pasar, el resto lo tiene que dejar y el chico con el que coincidimos, lo deja también, va roto y ha llegado hasta allí.
Aprovecho la acequia para lavarme la sangre e iniciamos la rambla, trotamos a ratos, pero es imposible, el cansancio mio, los calambres de Fernando y lo incómodo del recorrido nos hace tomar precauciones, solo no se si hubiese aguantado este tramo, me hubiese vuelto loco, 40, 41, 42, esto no se acaba, cuando por fin subimos,otra vez para abajo, la rambla nos está hundiendo, me olvido de las ocho horas y de las nueve. En uno de los puntos,   meto el pie en un agujero y me quedo clavado, cayendo con una postura que no se a estas alturas como no me rompí nada. Tengo mi primera rampa al intentar incorporarme, la postura es de risa, aunque tengo pocas ganas de reir. Subimos de nuevo, 44 kilómetros, no es posible, debería haber un control,pensamos que lo han quitado, Caravaca está cerca, la vemos. Suena el teléfono, es Demy, la escoba de la prueba, la han bajado hasta la carretera y nos espera, pero no se donde estamos. Por fin el control, pregunto y me dicen que quedan dos, les digo que no, que no puede ser, serán cuatro, no me contestan. Nueva llamada y explican a demy que estamos cerca. Llegamos a su altura y seguimos por un tramo en el que alternamos el correr y el andar, hasta que llegamos al punto por el que salimos por la mañana, ahora si quedan dos kilómetros. 
Se hace eterno, miramos los focos y no llega la meta, todavía hay que dar la vuelta al polideportivo. Soriano está esperando, nos hace unas fotos y nos anima, no estamos ni contentos, es esa sensación de hacer lo que tienes que hacer y punto. Subimos las escaleras y damos la vuelta a la pista de atletismo, Juanfra nos acompaña, no queda nadie, ni el reloj del tiempo. Desiré, Ana, Juanfra, J.Pablo y  J.David. El hijo de Fernando entra con él, nos ponen la cinta en la meta y 9 horas 45 minutos después, entramos en meta, los últimos, pero dentro del tiempo, han sido 48 kilómetros con un amigo, con nuestras historias, igual que aquel día de octubre de 2011 donde en menos de once horas entramos en la meta de Botamarges e igual que aquel duro día de la Perimetral 2013, entramos juntos en meta, como en Callosa, siempre sufriendo uno de los dos, es nuestro sino.

COMENTARIO
Gracias a J. Pablo por el alojamiento y las fotos; a Soriano y Laura por ir con ellos y esperarme hasta que llegué. A los macedonios por todo lo hecho y por lo que nos queda.
A la organización darle ánimos y por supuesto criticar los fallos imperdonables. No puede ser que se hagan 48 kilómetros, si se modifica la salida, hay que buscar una variante y viendo los mapas, lo había. Avituallamientos flojos, la meta vacía cuando llegué yo y sin nada, yo no soy de comer, pero no tuve nada. Recorrido espectacular, si arregláis lo de la salida y se sale de donde estaba previsto, se ganará mucho. Información, el corredor debe saber en todo momento por donde corre y lo que le falta. Voluntarios buenos, pero escasos, con zonas donde no había nadie, algún día habrá alguna desgracia. La bolsa desigual, no todos tuvimos lo mismo. Si no se puede hacer un maratón, se puede hacer una de 30 buena, el recorrido es muy bonito. Es una primera edición y se que ha sido difícil, cuando además de no recibir ayudas, se intenta fastidiar, peor todavía. Pero la fiesta al corredor quedó en una carrera en la que fuimos los amigos a correr y así no se puede mantener una prueba. Creo en esta carrera y creo que puede ser un referente, pero hay que empezar por los voluntarios, no puede una persona llevarlo todo. Yo iré a la II edición, si puedo.
En esta carrera además hubo varias cosas muy personales, pero si algo saben mis amigos es que soy una tumba y lo que pasa en La Vara, se queda en La Vara.