domingo, 22 de julio de 2012

POR EL GR 92 CON EL MAESTRO

Con el maestro
Grupazo

Fin de semana prolífico en carreras cortas por el Sureste; ese fin de semana el año pasado hice triplete (Culebrón, Jumilla y Torrellano) 28 kms en tres carreras; este año en una sola salida he hecho 30 y de los duros.
En el mundo del fútbol se dice que cuando te llama uno de los grandes tienes que decir que sí, pues eso me ha pasado a mí, me ha llamado Juande y no hay excusa, hay que aprovechar.
El sábado por la noche y acompañado de 23 compañeros y los frontales nos preparamos para realizar el GR92 desde Cartagena hasta Isla Plana. Salimos desde un Centro Comercial de Cartagena y a toda pastilla, no parecía una  trotada, salimos en dirección al Portús, parte final de la Ruta de Las Fortalezas e inicio de nuestra marcha. Subida de unos cinco kilómetros y que por ser el principio hacemos casi todo el recorrido corriendo, yo pensaba en lo que quedaba y me quedé en la parte de atrás, como siempre en las trotadas.
Recorrido original

Una sonrisa
Gracias Maestro

Piedrecitas
Cuando llegamos a la parte más alta, primer reagrupamiento y después de un trago de agua nos lanzamos hacia abajo hasta los alrededores de la playa del portús, en este punto aprovechan agunos compañeros para recargar agua en el camping y después de un rato bastante largo y unas fotos en la playa del mismo nombre nos preparamos para el siguiente tramo. Aquí decido salir antes y apretar un poco sabiendo que nos reagrupábamos de vez en cuando. Una subida dura y unas vistas preciosas que intuimos más que vemos ya que la negrura de la noche impedía ver los acantilados, quizá mejor porque había tramos muy peligrosos para ir de noche y si vemos nos hubiésemos acojonado. El problema de ir en el grupo delantero es que cuando llegamos al siguiente reagrupamiento tuvimos que esperar bastante rato y nos podíamos enfriar, pero por otro lado escuchaba hablar de carreras con las que sueño y otras de las que nunca había escuchado hablar, puritita montaña. Desde allí nos dirigimos a Cala Aguilar donde íbamos a repostar, vuelvo a salir delante y en la bajada es uno de los pocos sitios en los que puedo correr a gusto, llego a la playa, saco el bocata  y a esperar en un ambiente espectacular, con la playa allí y lo que nos esperaba en la cabeza. Pero ya la alegría en el grupo no era la misma, había compañeros con diversas lesiones que el recorrido precisamente no era el indicado para mejorar.
mas piedrecitas
Salimos de nuevo y llega uno de los puntos de inflexión del recorrido y que hizo que todo cambiara, cuando llegamos al cruce de campillos dudamos en el recorrido y decidimos seguir el GR, y ese tramo nos mató, mucha gente tocada y una parte tan técnica nos hizo perder mucho tiempo y cuando llegó el siguiente reagrupamiento y  se veía lo que quedaba y que ya iba mucha gente sin agua, había mucha humedad, optamos por dejar la ruta pevista hasta Cabo Tiñoso y nos fuimos por el camino hasta La Azoía.  En la nueva ruta coincidimos con un grupo de fieras   que también habían salido de madrugada y que sí habían optado por la opción campillos, con los que luego volvimos a coincidir en la playa y el avituallamiento final.
En este punto ya nada iba a ser igual, mi idea era una y cuando cambió y vi que la gente corría tanto hacia el punto de destino, cuando llevaban algunos quejándose de dolores todo el camino, me hizo bajar el ritmo e hice los últimos kilómetros andando por la rambla hacia Isla Plana. Tampoco sabía el recorrido y era esperar a los que venían detrás con Juande o ir hacia adelante a mi ritmo, y así lo hice. Al llegar a La Azoía y ver un bar que estaban abriendo le pedimos una botella de agua que nos sentó de maravilla y nos alegró los últimos kms. Bañito posterior en la playa y un almuercillo con los amigos
La élite

Para no volver
Muy buena noche y mejor compañía, este recorrido seguramente lo haremos todos los años, aunque hay que solucionar el problama logístico, a pesar de ir cargados de agua, nos faltó, si hubiésemos ido más rápido quizá el problama no hubiese sido tan grave, pero fueron muchas horas para aguantar sin agua.
Recorrido final
Al final treinta y un kilómetros, siete horas y cuarto y unos mil cien metros de desnivel positivo.
Reportaje fotográfico de Óskar Correbirras.

4 comentarios:

ALBERTO dijo...

Buena TRotada fausto.
Y nocturna que es como mola.
Un saludo y el Veleta nos espera

Óskar Correbirras dijo...

Tremenda la noche que nos hemos pegado... Tre-men-da!

paco dijo...

Por lo que os leo a varios os lo habeis pasado de cojones, a ver si pal año que viene se repite y me la puedo hacer. Un saludico.

Trapatroles dijo...

Hola Fausto
No sé si vistes el paisaje de noche...pero de día es preciosa. Para repetir de día.
Saludos