miércoles, 28 de agosto de 2013

380 KMS POR LA SQM; EL DÍA QUE DECIDÍ QUEDARME QUIETO


Mis amigos dicen de mí que soy un virus y además creo adicción, por tal motivo, en esta ocasión decido hacer solo este reto. Los psicólogos deportivos están en contra y además crea mala imágen en los niños, la ultradistancia es la hermana mala del atletismo, pero a pesar de los inconvenientes, las risitas de la gente cuando me ve y tantas cosas en contra, decido ir de Elche a Ciudad Real y además hacerlo solo, bueno, corriendo solo, en este caso cuento con un coche de apoyo sin el cual ahora no estaría escribiendo esta aventura, para mi lo es, una aventura.
Pero todo tiene un principio y este no se cuando empieza, lo que si tengo claro es que el Ultrafondo Solidario fue el empujón definitivo, ese día supe que mi cuerpo estaba preparado para hacer quinientos kilómetros con pequeños descansos, esta vez toca dar una vuelta de tuerca, quiero hacerlo y quiero hacerlo del tirón, parando lo justo, llevando el cuerpo al límite, sintiendo o imaginando que pudo sentir Don Quijote en su primera salida, porque sí, para mí D. Quijote ha existido y existe. Tenía que ser por  La Mancha, aunque nadie sepa donde está, ni sepan ubicarla en los mapas,  es una aventura que de hacerla otro sería épica, pero el final me demostró que sí hay gente por la que luchar, que hay gigantes para destruir y magos que te impiden acabar, pero el punto de locura que tenemos los ultrafondistas hizo que lo que empezó como una tontería de fausto, acabase con el recibimiento en mi ciudad de la prensa escrita y radiofónica de toda la provincia, así como la televisión, por lo que lo que empezó como el sueño de una noche de insomnio, acabó con...

380 KILÓMETROS POR EL RECONOCIMIENTO DE LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE
Qué fue primero? Tenía claro que algún día iría a Ciudad Real corriendo, no sabía como, ni cuantas etapas iba a hacer, pero sabía que lo iba a hacer. Como referencia y clave en esta historia estaba el reto de abril y en él se hicieron cosas que me permitieron cambiar el mio. ¿por qué parar en tal punto si el cuerpo estaba entero? porque estaba establecido, pero recuerdo como en la etapa de Aranjuez estaba entero y si alguien lo hubiese propuesto, hubiese seguido hasta Madrid, igual que el día de Socuéllamos se hizo muy largo. Pararía lo justo y cuando el cuerpo me lo pidiese.
Por qué motivo? Y si voy a correr 380 kms, por qué no hacerlo por un fin solidario. Y ahí está Carmen y su enfermedad, la de ella y la de tantas personas, pero en esta vida ha y dos tipos de personas, las que luchan y las que desfallecen, y ella lucha, y desde ese día también es mi lucha.

ELCHE-HELLÍN  No son etapas como tal, pero de alguna manera tengo que contar mi experiencia y la he hecho de esta forma.

Salgo de Elche a las once de la noche tras esperar el final del partido contra el Rayo, el debut en primera, pero es igual, van a despedirse de mí, los que hubiesen ido en cualquier caso. Me acompañan los primeros metros Natalia y José Antonio, salen rápido, pero los calmo, hay mucho que correr, llegamos al puente del bimilenario y nos despedimos, en un rato saldrán mis hijos con el coche de apoyo, vendrán Thais (mi GPS particular) y Luna, el coche a tope de bolsas y ropa, mejor que sobre.
Voy en dirección Aspe, tengo que aprovechar el tiempo, pero este recorrido siempre se me atraganta, a pesar de eso me encuentro cómodo, pero empiezo a notar algo raro, no se que es, lo descubriría mas tarde. Primer punto de encuentro con el coche, la gasolinera BP de entrada a Aspe, les digo que me esperen en la salida de esta localidad y recorro las calles de la ciudad, la gente me mira y se extraña, creo que fue el único sitio en el que me encontré con gente en todo el recorrido.  Voy dirección Novelda, punto fijo en mis salidas y como no, ahí está Aly esperando, ella y su tarta, me acompaña hasta la salida de Monóvar, sería el último punto en el que alguien ajeno a mi familia, me acompañaría. Hasta este punto voy corriendo, aunque en las subidas, ando, lo tengo claro desde el primer momento. Cuando cojo  dirección a Monóvar, me doy cuenta de que es lo raro que sentía, es la soledad, solo algún coche de vez en cuando rompe la monotonía de la noche, eso y la maravillosa luna que tengo la suerte de que me acompañe durante todos estos días. Voy ascendiendo, otro punto en contra, paso de los noventa metros de elche a los mas de mil de albacete, se notaría mas adelante. La noche transcurre de forma rápida, pero tengo que dormir, hace muy buena temperatura y seguiría, mas el día será largo y debo descansar. Paro por primera vez a dormir, no estoy cómodo, apenas media hora y sigo camino dirección Pinoso, los coches me van dando las largas todo el tiempo, a pesar de que giro la cabeza cada vez que veo que viene uno. Duermo un rato mas antes de llegar al Culebrón, se hace de día y se que se acabó el dormir.

A las ocho de la mañana llego a Pinoso, van nueve horas de camino y pienso en la siguiente población, Jumilla, pero hay mucha distancia y se que se hará largo. Sigo subiendo, cada vez hay mas desnivel, apenas corro, pero llevo buen ritmo, los campos de almendros son mi única compañía. A mitad de camino una venta, y sorpresa, me encuentro con un grupo de amigos montañeros que habían ido al carches a entrenar, javi y vicente a la cabeza, que alegría encontrar gente conocida, pero todo no iba a ser bueno, en el bar no hay hielo. Me despido y aprovecho la bajada para correr, se ve la carretera al fondo y me suena el recorrido, a Jumilla he ido varias veces a correr. Tras unas dudas en el enlace a la carretera , marcho dirección a la población, se me hace largo y mis hijos me dicen que está lejos la gasolinera para coger hielo, pues nada, a correr. A mediodía llego a JUmilla, como algo e intento descansar las piernas, tras una vuelta que se hace muy larga por el pueblo, nos ponemos en dirección a Hellín, en el reto solidario la etapa mas larga fueron ochenta kilómetros, aquí voy camino de los ciento diez. Hace mucho calor y tengo que parar mucho y limpiarme los pies, a pesar de eso voy a buen ritmo y como no tenía pensado nada, no fallo en las previsiones. Llegamos a Hellín y paramos en una gasolinera, duermo un rato en el suelo y me puedo tomar un café. Son veintidós horas de viaje y me preparo para la segunda noche. Miro el mapa y decido cambiare la ruta, cogeré la CM-412 que va recta a Ciudad Real, se lo digo al gasolinero por si la conoce y solo me mira raro, pero ayuda poco. Comienza la segunda noche.

HELLÍN-RIOPAR-PEÑAS DE SAN PEDRO-EL BONILLO
Un poco raro, pero lo fue, primero me comí todas las cuestas hasta Elche de la Sierra, se me fue toda la noche, aunque también pude dormir; después inicié camino hacia Riopar, subiendo y subiendo durante quince kilómetros, hasta que consiguen localizarme y me explican las dificultades que me voy a encontrar si voy por esa carretera, sobre todo al ir corriendo. hacemos transbordo, saco cuentas de los kilómetros y una hora después, vuelvo al recorrido original y al calor, otra vez el calor.

Comemos a mita de camino de Lezuza y el calor es intenso, sofocante, no se como definirlo, bestial, pero hay que seguir, cada hora voy por encima de los seis kilómetros de media y quiero llegar a El Bonillo antes de la noche. Tras un descanso debajo de una encina y comer, empiezo a descontar kilómetros, voy camino de la segunda noche y estoy llegando a los doscientos kilómetros, pero algo empiezo a notar en pies, creo que mi idilio se acaba. Me miran y no ven la ampolla, se ve un callo, echo crema y continúo, pero noto algo blando. Y llega el punto de inflexión de esta semana, llego a Lezuza, meto los pies en el agua, descanso y me preparo para los siguientes 20 kilómetros; por otro lado me quedo sin coche de apoyo, van a recoger a mi mujer a Albacete y me quedaré solo, no me preocupa, voy muy bien de piernas y mi idea es correr ese tramo, solo cojo una botella de agua.
Pero si algo tiene que salir mal, sale, y en este tramo salieron todos mis miedos y salieron todos los dolores y todo lo que tenía que salir mal, salió. Apenas corrí unos kilómetros y me encuentro con un puerto, bueno pienso, subo un rato y aprovecho para correr después, pero no, fue un ascenso criminal, subiendo a mas de mil metros, sin agua, sin sombras, sin nada, solo los molinos de viento (generadores) y su fiuuummmm, fiuuuuuummm, el agua cada vez mas escasa, doscientos ml. y faltan doce kilómetros, y sigo subiendo, dormido, cansado, sudado, sucio, pegajoso, no veo el fin.








Por fin llego arriba, hay una casa, no les pido agua, creo que en la bajada aguantaré, me equivoco, la bajada no es tal, una larga recta y subebajas continúos, la cabeza no va bien, las piernas no responden, era demasiado fácil. Por fin llego a una casa, pido agua y no me sienta bien, pero se agradece el detalle. Llego al pueblo, cojo una coca cola y un litro y medio de agua fria y me voy a esperar la llegada del coche; estoy muerto, derrotado, dos días después de empezado, dudo en acabar. Cuando llegan, me ven hundido, nos vamos a las afueras del pueblo, me tumbo un rato y ceno, voy  a comenzar la tercera noche y voy camino de Ossa de Montiel, el primer pueblo del que tengo recuerdos.
Me vuelven a mirar los pies y sigue sin verse la ampolla, me da igual, me levanto y empiezo la jornada.
EL BONILLO-LA SOLANA
Me vengo arriba, y aunque apenas puedo correr, lo hago, voy a ratos y hace que la media se mantenga a pesar de descansar cada hora. El cuerpo se ha recuperado de forma misteriosa, he recuperado fuerzas y solo el sueño impide que pueda ir más rápido. Pasan los kilómetros y llega el tercer amanecer, estoy llegando al Oasis manchego, estoy llegando a las Cuevas de Montesinos, a Las Lagunas de Ruidera, huelo a Quijote y a Sancho, llego a mi infancia, llego a Ossa de Montiel, el pueblo en el que viví tres años y en el que comencé mi formación académica, en el ULtrafondo Solidario pasé por Montealegre, esta vez por la Ossa. Si digo que me acordaba de algo, mentiría, pero si que me veo con mis pantalones cortos y mi jersey de lana, además de mis catiuscas y mi balón, recuerdos de una niñez que creo que allí, disfruté. Y allí es cuando por fin, puedo explotarme la ampolla, estaba tan dura la piel por encima, que parecía un colador, pero pude romperla y bajar un poco la inflamación, aunque posteriormente y ante mi persistencia, mi mujer se dio cuenta de que tenía dos mas por debajo. Una pequeña liberación, o no?.




Después de que el acompañamiento desayunara continuamos dirección a Ruidera, voy muy suelto y contento, el firme de la carretera es muy bueno y pudo trotar bastante rato, pero no, nunca puede salir todo bien, cuando se produce el cambio de provincia, cambia también el arcén, y es uno con el alquitrán roto y con las piedras que se me clavaban en la herida, a pesar de eso corro, aunque al cambiar la postura empiezo a tener molestias en los gemelos, poco para lo que llevo encima. Y por fin llego a Ruidera y sus lagunas, no me lo pienso y me pego un buen baño, después comemos y en busca del tio la vara y la vieja el visillo, había que ir a visitar Alhambra. Estoy muy cansado y me duele el pie, nuevos masajes y descanso un rato, la noche se está echando encima y quiero llegar a La Solana, pero se me hace muy largo. Recibo la visita de mi hermano y mi sobrino y en este punto, Carla y Luna se van para Ciudad Real, ya han estado bastante sufriendo las estrecheces del coche y las incomodidades del viaje.
LA SOLANA-CIUDAD REAL
Empiezo la cuarta noche, en un principio creía que iba a  llegar el sábado, pero al salir el lunes por la noche he ganado un día, pero no se como responderá el cuerpo. Pasan los kilómetros de forma rutinaria, la carretera ahora si es llana y lleva a ello; Membrilla, Manzanares, ahí decido dormir mas tiempo, son cincuenta y dos kilómetros hasta Ciudad Real y por muy mal que se me de son diez horas mas descansos.
De Manzanares a Bolaños viene Ana conmigo, son veintiséis kilómetros y cogemos muy buen ritmo, vamos tan bien que hasta el coche de apoyo se queda dormido y no viene para delante.


Amanece por cuarta mañana seguida y los campos de cebollas y cereal indican que no solo las viñas llenan La Mancha. Llego a Bolaños y en los carteles se ven cifras que me hacen sentir la cercanía de mi destino, pero  otros carteles me hacen ver el tremendo calor que hace. Son solo poco mas de veinte kilómetros y se que en cinco horas llegaré. Almagro está a dos kilómetros sólamente, allí me encuentro con mi amigo Leo, pero justo en ese momento recibo la primera llamada de la radio, en este caso Onda Cero, así durante un rato, la televisión, medios digitales, preguntan la hora de llegada, no se que contestar, no puedo apoyar el pie a gusto, pero debo correr cuando me entretengo mas de la cuenta. Por un momento pienso en apagar el teléfono, pero pienso en el trabajo de Carmen y continúo. De Almagro a Pozuelo de Calatrava se me hace eterno, no hay sombras, el calor aprieta y cuando paran a comer mis compañeros de viaje, apenas paro, me tomo una coca cola y sigo, mas adelante en un bar cojo otra. Solo queda un pueblo para llegar, Miguelturra, el punto de animación de la maratón de Ciudad Real, el único realmente que anima. A la entrada me esperan de la tele, unas fotos y unas palabras y veo Ciudad Real, son solo unos kilómetros, pero que largo se hace. Una nueva persona me espera, mi prima, saludos y a subir la cuesta; me llaman de la tele, les digo que estoy llegando, empiezo a ponerme nervioso, me cambio la camiseta y entro en la ciudad...







CARMEN LOZANO, UNA LUCHADORA
Cruzo Ciudad Real y al llegar a la Calle Ciruela, las cámaras esperan, también la familia, saludo a todos y a Luna que estaba muy nerviosa, mas nervioso estaba yo. Fotos y camino de la Plaza Mayor, pero antes una foto en el Quijote del Pilar, un emblema para mí, quería entrar por detrás y pasar por las estatuas de la mujer  manchega y la niña y la de Miguel de Cervantes, pero sigo recto.
Al llegar me encuentro más cámaras y  a Carmen, por fin nos conocemos, nos damos un abrazo, se que conmigo no hay problema, me he lavado solo con agua, sin productos, pero la camiseta podía tener restos, no lo se, es una enfermedad y como tal hay que andar con cuidado. Me dan un ramo de flores y creo que después de 380 kilómetros y cuatro días me doy cuenta de que quizá si he hecho algo , creo que el motivo de mi aventura ha tenido éxito, la enfermedad es mas conocida que el día 19, pero servirá de algo?, tomarán medidas las Autoridades o seguirán como hasta ahora. No lo se, yo he puesto un granito de arena, pero entre todos podemos conseguir una montaña, no los olvidemos, y no os olvidéis de que nos puede pasar a cualquiera.
ENLACES
http://ayudemosaazahara.es.tl/

http://www.youtube.com/watch?v=7Bfj151fLdA Entrevista fausto

http://www.youtube.com/watch?v=gVokUo9z_A4 Entrevista Carmen

http://www.youtube.com/watch?v=tuHtQndsBWQ Llegada a Ciudad real

http://www.lanzadigital.com/sociedad/fausto_chicano_cumplio_su_reto_en_apoyo_de_los_enfermos_de_sensibilidad_quimica-53068.html  Diario lanza

http://www.tusmedios.es/index.php?news=50467 Sentencias SQM

8 comentarios:

Dani dijo...

Gran aventura. Enhorabuena por completarla. Nos vemos

paco dijo...

Bonica forma de pasar unas vacaciones, ahora a ver si a quien corresponda toma las medidas que deba tomar, pero tristemente tengo mis dudas. Un saludico y enhorabuena.

ramonet dijo...

Que grande eres, mi señora es de Daimiel y la parte final me suena mucho. Además, hoy en día, como dice Killian, estamos necesitados de épica, y la gente como tú nos la da. Gracias tio por compartir tus aventuras

Ramón Sobrino Torrens dijo...

Que pasada de aventura y vaya reto. ¡felicidades!

Javier dijo...

Enhorabuena Fausto!!! No dejas de sorprenderme. Nos quedamos locos cuando te vimos en el Carche

Pedro Serna López Running dijo...

Ostias ostias ostiassssss, estamos cada dia un poco más lokos jiejijiijijijiji, grande fausto, tremendo esfuerzo por una buena causa. Un abrazo figura.

Solopisadas Ferreiro dijo...

Gran aventura, y gran reto por una gran causa. Enhorabuena por esta gesta. Como dice algún compañero, Ojala no caiga en saco roto.
Un abrazo

Alberto Cordero Fort dijo...

Los superhéroes no llevan capa, llevan zapatillas!!!!!
Superhéroe Fausto!!!!!